sábado, 5 de marzo de 2016

Aunque lo sepa.

Se que me estoy equivocando,
porque sin tener motivos
cada vez me faltas mas.
Tengo una sonrisa de niña
que siempre enmudece
cuando tu te vas,
porque siempre es un adiós
que no hace mas que regalarme
el miedo
a que en el próximo adiós
ya no haya besos.
Se que me estoy equivocando,
porque tengo ganas de abrazarte,
y estas ganas sin ti
suenan a triste,
y aunque te quiera sentir,
nunca estás dentro.
Se que me estoy equivocando,
y aún así
no quiero evitarlo.
Me hago muda
y en silencio,
tan lejos,
espero a tu lado
por si me adivinas.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Pertenezco esa generación.

Pertenezco a la generación
que jugó en palacios
de cajas cartón,
el domingo era el día
de bailar en el salón,
por supuesto, descalza,
y la danza no finalizaba
hasta saltar en el sofá.
Volar estaba en el menú del día,

solo con cerrar los ojos
y girar moviendo las manitas.
Salir al parque
y cantarle al sol desde el columpio,
nadar en los charcos
que había siempre al final del tobogán,
reírse con los bichos
en un campo de flores,
sacar la lengua
a la cara enfadada de mamá.
Pertenezco a la generación
de dioses todopoderosos
en sus mundos microscópicos,
que ahora veo mucho mas grandes
que este mundo que conozco.

jueves, 29 de octubre de 2015

Menstruación.

El día en el que desee
el mal ajeno por cualquier motivo,
me limitaré a augurarle
todos los desajustes y dolores
que padezco desde hace años con mi menstruación.
Sentir como si en mis ovarios
se estuviese librando una lucha encarnizada
entre los peores seres que habitan el averno.
Invocar a toda la corte celestial
para cagarse en la puta madre
de la mas altísima divinidad.
Misiles bombardeando sin tregua mis adentros.
Perder tanta sangre
como si de la degollación de un puerco se tratase.
Adoptar la figura de Gollum
y desplazarse a cualquier parte
con esa postura que cualquier figurita de papiroflexia envidiaría.
Implorar llorando por una absolución.

jueves, 27 de agosto de 2015

Dame los motivos.

No me mires mas de diez segundos.
No me cojas de la mano.
Ni me abraces cuando duerma.
Miénteme,
escúpeme,
utilízame.
Juega conmigo
como si solo fuese una mas,
déjame por otra,
di que no te importo.
Échame de tu vida,
mándame a la mierda,
y olvídame en dos días.
Para así poder decir
que eras un gran cerdo,
que nunca me pesó
buscar otros labios
para no querer solo los tuyos,
que no fuiste para tanto,
que sigo siendo un témpano,
y que aún nadie ha logrado traspasar mi piel.
Y es que aún
estoy a tiempo de mentir.

jueves, 23 de julio de 2015

El huracán.

Camino por una senda
vacía de espejos
capaces de reflejar
las gotas entre las que se filtra
mi locura.
Armada hasta los dientes
voy secando cada charco
en el que me ahogo
mientras borro los colores
de este cielo pintado
con los restos
de una paleta desgastada
por el paso
de historias y de daños.
Ya no miro
las huellas de mis pasos
para no chocar de frente
con el huracán
que llevo clavado en mi espalda.

miércoles, 1 de julio de 2015

De lo que no sabes.

Solo tengo sentimientos
dos días a la semana,
que putada corazón,
que no quiera otra cosa
mas que pasar el bajón contigo.
Y tu que nunca estás,
ni te haces una idea
de cuanto me haces falta.
De todas formas
para qué,
una vez te tenga en frente
no sabré hacer otra cosa
mas que devolverte una sonrisa
pretendiendo
que todo me da igual.

lunes, 20 de abril de 2015

Querer y desear.

Y digo, que quiero,
dejar de querer todo lo que quiero,
no seguir confundiendo,

querer con desear,
que alguien me explique 
la diferencia fundamental,
porque ya no se si deseo no querer
o si quiero desear.